sábado, 21 de febrero de 2009

Olvidada













Rima VII

Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueña tal vez olvidada
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa.

¡Cuanta nota dormía en sus cuerdas
como el pájaro duerme en las ramas,
esperando la mano de nieve
que sabe arrancarlas!

-¡Ay!- pensé-; cuántas veces el genio
así duerme en el fondo del arma
y una voz, como Lázaro, espera
que le diga: "¡Levántate y anda!"

Gustavo Adolfo Bécquer

1 comentario:

DaryusDY dijo...

Cuando en la noche te envuelven
las alas de tul del sueño
y tus tendidas pestañas
semejan arcos de ébano ....

Beccquer una delicia, degustarlo, besitos