
Cansado de sufrir las inclemencias de tantos amores no correspondidos, Cayetano consultó a videntes, astrólogos y alcahuetas. Recibió consejos para elevar el espíritu y contrarrestar un corazón demasiado permeable a las emociones, probó cuantas pócimas le aconsejaron y hasta realizó el ritual de los nueve clavos. Nada funcionó. Agotado por la sobredosis de tragedia amorosa, se puso en manos de un médico suizo que le aseguró que conocía un remedio infalible. Murió en la mesa de operaciones. El cirujano tuvo que reconocer ante la evidencia, que extirparle el corazón tampoco había sido la mejor opción.
"Microrrelatos" por Araceli Esteves. Narrativas nº 13
"Microrrelatos" por Araceli Esteves. Narrativas nº 13
No hay comentarios:
Publicar un comentario