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viernes, 27 de mayo de 2011

La boca

***


Kim Sung Jin´s






Boca que arrastra mi boca,
boca que me has arrastrado:
boca que vienes de lejos             
a iluminarme de rayos.
Alba que das a mis noches
un resplandor rojo y blanco.             
Boca poblada de bocas:
pájaro lleno de pájaros.

Canción que vuelve las alas
hacia arriba y hacia abajo.
Muerte reducida a besos,
a sed de morir despacio,
das a la grama sangrante
dos tremendos aletazos.
El labio de arriba el cielo
y la tierra el otro labio.
            
Beso que rueda en la sombra:
beso que viene rodando
desde el primer cementerio
hasta los últimos astros.
            
Astro que tiene tu boca
enmudecido y cerrado,
hasta que un roce celeste
hace que vibren sus párpados.
            
Beso que va a un porvenir
de muchachas y muchachos,
que no dejarán desiertos
ni las calles ni los campos.
¡Cuánta boca ya enterrada,
sin boca, desenterramos!
            
Bebo en tu boca por ellos
brindo en tu boca por tantos
que cayeron sobre el vino
de los amorosos vasos.
Hoy son recuerdos, recuerdos
besos distantes y amargos.
            
Hundo en tu boca mi vida,
oigo rumores de espacios,
y el infinito parece
que sobre mí se ha volcado.
            
He de volver a besarte,
he de volver. Hundo, caigo,
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos enamorados.
            
Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua. Tres palabras,
tres fuegos has heredado:
vida, muerte, amor. Ahí quedan
escritos sobre tus labios.

"La boca", Miguel Hernández
"Cancionero y romancero de ausencias" (1938-1941)
Voz y música J. M. Serrat (1972)

***

miércoles, 27 de abril de 2011

El último rincón

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El último y el primero:
rincón para el sol más grande,
sepultura de esta vida
donde tus ojos no caben.
Allí quisiera tenderme
para desenamorarme.
Por el olivo lo quiero,
lo percibo por la calle,
se sube por los rincones
donde se sumen lo árboles.
Se ahonda, y hace más honda
la intensidad de mi sangre.
Carne de mi movimiento,
huesos de ritmos mortales,
me muero por respirar
sobre vuestros ademanes.
Corazón que entre dos piedras
ansiosas de machacarle,
de tanto querer me ahogas
como un mar entre dos mares.
De tanto querer me ahogo,
y no es posible ahogarme.
¿Qué hice para que pusieran
a mi vida tanta cárcel?
Tu pelo donde lo negro
ha sufrido las edades
de la negrura más firme,
y la más emocionante:
tu secular pelo negro
recorro hasta remontarme
a la negrura primera
de tus ojos y tus padres,
al rincón del pelo denso
donde relampagueaste.           
¡Ay!, el rincón de tu vientre;
el callejón de tu carne:              
el callejón sin salida
donde agonicé una tarde.
La pólvora y el amor
marchan sobre las ciudades
deslumbrando, removiendo
la población de la sangre.
El naranjo sabe a vida
y el olivo a tiempo sabe
y entre el clamor de los dos
mi corazón se debate.
El último y el primero:
náufrago rincón, estanque
de saliva detenida
sobre su amoroso cauce.
Siesta que ha entenebrecido
el sol de las humedades.
Allí quisiera tenderme
para desenamorarme.
Después del amor, la tierra.
Después de la tierra, nadie.


"El último rincón" Miguel Hernández
Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941)



Fotografía: Karsten Werner´s


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domingo, 27 de marzo de 2011

Umbrío por la pena

...






Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo no se halla
hombre más apenado que ninguno.

Pena con pena y pena desayuno,
pena es mi paz y pena mi batalla,
perro que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero inoportuno.

Cardos, penas, me ponen su corona.
cardos, penas, me azuzan sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno.

No podrá con la pena mi persona
circundada de pena y de cardos...
¡Cuánto penar para morirse uno!

De "El silvo vulnerado" (1934)
Miguel Hernández


..

domingo, 27 de febrero de 2011

Antes del odio

*****


John Tisbury



Beso soy, sombra con sombra.
Beso, dolor con dolor,
por haberme enamorado,
corazón sin corazón,
de las cosas, del aliento
sin sombra de la creación.
Sed con agua en la distancia,
pero sed alrededor.

Corazón en una copa
donde me lo bebo yo
y no se lo bebe nadie,
nadie sabe su sabor.

Odio, vida: ¡cuánto odio
sólo por amor!

No es posible acariciarte
con las manos que me dio
el fuego de más deseo,
el ansia de más ardor.

Varias alas, varios vuelos
abaten en ellas hoy
hierros que cercan las venas

y las muerden con rencor.
Por amor, vida, abatido,
pájaro sin remisión.
Sólo por amor odiado,
sólo por amor.

Amor, tu bóveda arriba
y yo abajo siempre, amor,
sin otra luz que estas ansias,
sin otra iluminación.
Mírame aquí encadenado,
estúpido y sin calor
a los pies de la tiniebla
más súbita, más feroz,
comiendo pan y cuchillo
como buen trabajador
y a veces cuchillo solo,
sólo por amor.

Todo lo que significa
golondrinas, ascension,
claridad, anchura, aire,
decidido espacio, sol,
horizonte aleteante,
sepultado en un rincón.
Espesura, mar, desierto
sangre, monte rodador,
libertades de mi alma
clamorosas de pasión,
desfilando por mi cuerpo,
donde no se quedan, no,
pero donde se despliegan,
sólo por amor.

Porque dentro de la triste
guirnalda del eslabón,
del sabor a carcelero
constante y a paredón,
y a precipicio en acecho,
alto, alegre, libre soy.
Alto, alegre, libre, libre,
sólo por amor.

No, no hay cárcel para el hombre.
No podrán atarme, no.
Este mundo de cadenas
me es pequeño y exterior.
¿Quién encierra una sonrisa?
¿Quién amuralla una voz?
A lo lejos tú, más sola
que la muerte, la una y yo.
A lo lejos tú, sintiendo
en tus brazos mi prisión,
en tus brazos donde late
la libertad de los dos.
Libre soy, siénteme libre.
Sólo por amor.

"Cancionero y romancero de ausencias", (1938-1941)
Miguel Hernández


*******

miércoles, 5 de enero de 2011

Las abarcas desiertas

 
jjjj 






Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.

Y encontraba los días
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.


Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.

Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el rio
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocio.

Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.


Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.


Ningun rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.


Toda gente de trono,
toda gente de botas
se rio con encono
de mis abarcas rotas.


Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y unos hombres de miel.


Por el cinco de enero
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.

Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.


"Las abarcas desiertas" 
Miguel Hernández








jjj

sábado, 30 de octubre de 2010

Centenario

kkk





Orihuela, 30 de Octubre de 1910... hoy se cumple el centenario del nacimiento de Miguel Hernández.


"Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!"
Pablo Neruda


"Nanas de la cebolla"
Últimos poemas sueltos (1938-1941)

Video: J. M. Serrat canta a Miguel Hernández (1972)

kkk

miércoles, 27 de octubre de 2010

El amor ascendía entre nosotros

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El amor ascendía entre nosotros
como la luna entre las dos palmeras
que nunca se abrazaron.

El íntimo rumor de los dos cuerpos
hacia el arrullo un oleaje trajo,
pero la ronca voz fue atenazada,
fueron pétreos los labios.

El ansia de ceñir movió la carne,
esclareció los huesos inflamados,
pero los brazos al querer tenderse
murieron en los brazos.

Pasó el amor, la luna, entre nosotros
y devoró los cuerpos solitarios.
Y somos dos fantasmas que se buscan
y se encuentran lejanos.

"Cancionero y romancero de ausencias" (1938-1941)
Miguel Hernández


Fografía: A. J. Kahn

kkk

miércoles, 29 de septiembre de 2010

El niño yuntero

                                                                          



Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace como la herramienta,
a los golpes destinado, 
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado. 

Entre estiércol puro y vivo 
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.

Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra, 
a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

Contar sus años no sabe, 
y ya sabe que el sudor 
es un corona grave  
de sal para el labrador.

Trabaja, y mientras trabaja  
masculinamente serio, 
se unge de la lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.
  
A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es 
más raíz, menos criatura,  
que escucha bajo sus pies 
la voz de la sepultura.  
  
Y como raíz se hunde 
en la tierra lentamente,
para que la tierra inunde 
de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento 
con una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
revuelve mi alma encina.
  
Le veo arar los rastrojos, 
y devorar un mendrugo, 
y declarar con los ojos 
que por qué es carne de yugo.
  
Me da su arado en el pecho, 
y su vida en la garganta,  
y sufro viendo el barbecho 
tan grande bajo su planta.

¿Quién salvará a este chiquillo 
menor que un grano de avena? 
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son 
y han sido niños yunteros.

"El niño yuntero", Miguel Hernández
(Viento del pueblo, 1937)


viernes, 27 de agosto de 2010

La palmera levantina

palmera



La palmera levantina,
la columna que camina.
La palmera... la palmera...

La palmera levantina,
la que otea la marina,
la mediterránea era.

La que atrapa la primera
ráfaga de primavera,
la primera golondrina.

La que araña a los luceros
y se ciñe los encajes de las nubes
a los zancos datileros.

La que brinda sol en grano al verderol.
La que se arroja de bruces contra el sol.

El magnifico incensario
que se mece solitario.
La palmera... la palmera...

Al final de una colina,
contra azul extraordinario...
La palmera levantina.

La palmera, lo primero
que ve el ojo marinero
de los mares del levante.

La palmera la que encuna
el arcángel de la luna
la palmera de alicante.

Vedla, fina, palpitar en el confín
vedla, presa, en la retina de Azorín.

Como manos compañeras
al dejar mis anchos valles
y marchar de una mentira bella en pos,
como manos,
desde fondos de horizontes y colinas
me dijeron las palmeras
levantinas:
"¡Adios!!





Miguel Hernández (El rayo que no cesa)
J.M. Serrat (Hijo de la luz y de la sombra)


palmera

miércoles, 28 de julio de 2010

Cerca del agua

cancion





Cerca del agua te quiero llevar,
porque tu arrullo trascienda del mar.

Cerca del agua te quiero tener,
porque te aliente su vivido ser.

Cerca del agua te quiero sentir,
porque la espuma te enseñe a reír.

Cerca del agua perdida del mar,
que no se puede perder ni encontrar.

Miguel Hernández






Miguel

martes, 29 de junio de 2010

Dale que dale

dale




Dale al aspa, molino,
hasta nevar el trigo.

Dale a la piedra, agua,
hasta ponerla mansa.

Dale al molino, aire,
hasta lo inalcanzable.

Dale al aire, cabrero,
hasta que silbe tierno.

Dale al cabrero, monte,
hasta dejarle inmovil.

Dale al monte, lucero,
hasta que se haga cielo.

Dale, Dios, a mi alma,
hasta perfeccionarla.

Dale que dale, dale
molino, piedra, aire,

Cabrero, monte, astro;
dale que dale largo.

Dale que dale, Dios,
------ !Ay!
hasta la perfección.

"El silbo del dale" Miguel Hernández





"Dale que dale" J. M. Serrat
Hijo de la luz y de la sombra (2010)


Fotografía: Earth, fire, water, air bi Joffi (DeviantART)


serrat

martes, 1 de junio de 2010

Mis ojos, sin tus ojos

Mis

"A tí sola, en cumplimiento de una promesa
que habrás olvidado como si fuera tuya."



Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
que son dos hormigueros solitarios,
y son mis manos sin las tuyas varios
intratables espinos a manojos.

No me encuentro los labios sin tus rojos,
que me llenan de dulces campanarios,
sin ti mis pensamientos son calvarios
criando cardos y agostando hinojos.

No sé que´es de mi orej sin tu acento,
no hacia qué polo yerro sin tu estrella,
y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento
y la olvidada imagen de tu huella,
que en ti principia, amor, y en mí termina.

"El rayo que no cesa" (1934-1936)
Miguel Hernández


Fotografía: Jan Scholz


miguel

miércoles, 28 de abril de 2010

Tus cartas

tu cartas



---------------- Tus cartas son un vino
----------------
que me trastorna y son

---------------- el único alimento para mi corazón.

---------------- Desde que estoy ausente
---------------- no sé sino soñar,
---------------- igual que el mar tu cuerpo,
---------------- amargo igual que el mar.

---------------- Tus cartas apaciento
---------------- metido en un rincón
---------------- y por redil y hierba
----------------
les doy mi corazón.


----------------
Aunque bajo la tierra

----------------
mi amante cuerpo esté,

---------------- escríbeme, paloma,
---------------- que yo te escribiré.
----------------
Cuando me falte sangre

----------------
con zumo de clavel,

----------------
y encima de mis huesos

----------------
de amor cuando papel.


"Tus cartas son un vino" Miguel Hernández






music

domingo, 28 de marzo de 2010

Hijo de la luz y de la sombra (II)

miguel

"Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor."

Pablo Neruda

El 28 de marzo de 1942, murió el poeta en una prisión de Alicante.




Eres la noche esposa: la noche en el instante
mayor de su potencia lunar y femenina.
Eres la medianoche: la sombra culminante
donde culmina el sueño, donde el amor culmina.

Daré sobre tu cuerpo cuando la noche arroje
su avaricioso anhelo de imán y poderío.
Un astral sentimiento febril me sobrecoge,
incendia mi osamenta como un escalofrío.

Eres la noche esposa
yo soy el mediodía.

La noche se ha encencido como una sorda hoguera
de llamas minerales y oscuras embestidas.
Y alredederor de la sombra late como si fuera
las almas de los pozos y el vino difundidas.

Pide que nos echemos tú y yo sobre la manta,
tú y yo sobre la luna, tú y yo sobre la vida.
Pide que tú y yo ardamos fundiendo en la garganta,
con todo el firmamento, la tierra estremecida.

Eres la noche esposa
yo soy el mediodía.

Caudalosa mujer, en tu vientre me entierro.
Tu caudaloso vientre será mi sepultura.
Si quemaran mis huesos con la llama del hierro,
verían que grabada llevo allí tu figura.

Con el amor acuestas, dormidos y despiertos,
seguiremos besándonos en el hijo profundo.
Besándonos tú y yo se besan nuestros muertos,
se besan los primeros pobladores del mundo.

Eres la noche esposa
yo soy el mediodía.

"Hijo de la luz y de la Sombra" J.M. Serrat
Adaptación del poema de Miguel Hernández

mugyke

martes, 23 de febrero de 2010

Hijo de la luz y de la sombra (I)

serrat

Serrat vuelve 38 años después a cantar al poeta Miguel Hernández en "Hijo de la luz y de la sombra"

Carta abierta de Joan Manuel Serrat:

"Queridos desconocidos en general y sin embargo amigos la mayoría:

El 23 de Febrero aparece mi último trabajo discográfico: “Hijo de la luz y de la sombra”. Un puñado de canciones sobre poemas de Miguel Hernández. Una prolongación del disco que apareció en 1972 y también un complemento.

Trece nuevas canciones componen esta entrega. Un amplio recorrido por la obra de Miguel Hernández que incluye desde poemas de juventud como “La palmera levantina” hasta versos de “Hijo de la luz y de la sombra”, el más hondo y ambicioso de sus poemas, probablemente su obra maestra cuya lectura recomiendo de manera especial. ¿Por qué vuelvo a escarbar de nuevo en la obra de Miguel Hernández…?

Fundamentalmente por dos razones. Una, porque este año se cumple el Centenario del nacimiento del poeta y, como viejo amigo que soy, me sentía en la obligación de celebrarlo desde los escenarios. La gente me lo iba a pedir. La gente ama al poeta y, como yo, no dejaría pasar la onomástica sin recordarla.

En principio, la idea buscaba apenas refrescar el viejo repertorio con un par de nuevas canciones así que, sin grandes expectativas, volví a bucear en su poesía pero a medida que los viejos versos me devolvían nuevas emociones y las ideas se iban materializando en canciones fue creciendo mi entusiasmo hasta que finalmente, a la vista de la bondad del material resultante, aposté decididamente por este trabajo que ahora presento. Una nueva entrega de sus versos listos para cantar.

La otra razón que me ha empujado a volver sobre la obra de Miquel Hernández, la más importante y la que me convenció del interés y validez del proyecto es la intemporalidad de su poesía, la vigencia de sus versos más allá del lugar y el tiempo en que vieron la luz, más allá del contexto en que nacieron, versos que siguen sonando tan sólidos y frescos como si hubieran sido escritos ayer y aquí.

Ha sido fundamental haber contado con magníficos colaboradores para llevar el proyecto a buen puerto. A todos ellos mi gratitud, desde la capitanía de Joan Albert Amargós en la preparación de las canciones, los arreglos y la dirección musical hasta la paciencia y el trabajo de Raúl Cuevas en la grabación y de José Luis Crespo en las mezclas. Ellos son una muestra de la larga lista de amigos y colaboradores que han hecho posible este “Hijo de la luz y de la sombra” .

Me gustaría que este trabajo ayudase a acercar al público la poesía de Miguel Hernández, a mi entender uno de nuestros poetas contemporáneos fundamentales, y que la gente, más allá de las canciones, encuentre en los libros el alma del poeta.

La fecha de aparición de este trabajo es producto del azar aunque confieso que no me parece mal la coincidencia. Al fin y al cabo, visto desde la distancia, el 23 de Febrero de 1981 fue el día en que el franquismo perdió su última batalla y nada mejor que celebrarlo con vosotros descorchando este manojo de canciones que, con versos del poeta de Orihuela, he preparado en la esperanza de que os conmuevan como a mí."

Joan Manuel Serrat

Serrat



lunes, 1 de febrero de 2010

Centenario (1910-2010)

pinta

Retrato Miguel Hernández de Roberto Ferrández


Soneto final de Victoria Diaz Auñón



Miguel Hernández. Centenario (1910-2010)
Sala de Exposiciones Nicolás Almansa
Edificio Museo de la Universidad

miguel

lunes, 18 de enero de 2010

A Miguel Hernández

miguel

Este año se celebra el centenario del nacimiento de Miguel Hernández, la Universidad de Murcia le rinde homenaje con una serie actividades programadas: una exposición, un recital poético y varias conferencias.

La exposición, que permanecerá abierta hasta el 19 de febrero, dió comienzo el dia 15 de enero con la presentación del libro "40 poemas. Miguel Hernández. Antología ilustrada por 38 artistas", una carpeta cuyas láminas reproducen las obras y poemas de la exposición, con la que 38 artistas oriolanos han querido plasmar su visión de diversas composiciones de Miguel Hernández.

El 26 de enero se celebrará el recital poético "Labrando el aire con Miguel Hernández", a cargo del grupo Auralaria, y el 4 de febrero, se tiene previsto ofrecer un espectáculo flamenco adaptado a los poemas del autor oriolano.

Organiza Área de Literatura, Vicerrectorado de Extensión Universitaria de la Universidad de Murcia.





"Elegía a Ramón Sijé" Miguel Hernández (1936)
Música y voz de Joan Manuel Serrat.


miguel

viernes, 1 de mayo de 2009

Mayo

Por fin trajo el verde mayo
correhuelas y albahacas
a la entrada de la aldea
y al umbral de las ventanas.

Al verlo venir se han puesto
cintas de amor las guitarras,
celos de amor las clavijas,
las cuerdas lazos de rabia,
y relinchan impacientes
por salir de serenata.

En los templados establos
donde el amor huele a paja,
a honrado estiércol y a leche,
hay un estruendo de vacas
que se enamoran a solas
y a solas rumian y braman.

La cabra cambia de pelo,
cambia la oveja de lana,
cambia de color el lobo
y de raíces la grama.

Son otras las intenciones
y son otras las palabras
en la frente y en la lengua
de la juventud temprana.
Van los asnos suspirando
reciamente por las asnas.
Con luna y aves, las noches
son vidrio de puro claras
las tardes, de puro verdes,
de puro azul, esmeraldas;
plata puras, las auroras
parecen de puro blancas
y las mañanas son miel
de puro y puro doradas.

Campea Mayo amoroso
el amor ronda majadas,
ronda establos y pastores,
ronda puertas, ronda camas,
ronda mozas en el baile
y en aire ronda faldas...

"Romancillo de Mayo" Miguel Hernández

miércoles, 25 de marzo de 2009

Menos tu vientre

Menos tu vientre
todo es confuso.

Menos tu vientre
todo es futuro
fugaz, pasado
baldío, turbio.

Menos tu vientre
todo es oculto,
menos tu vientre
todo inseguro,
todo postrero,
polvo sin mundo.

Menos tu vientre
todo es oscuro,
menos tu vientre
claro y profundo.

Miguel Hernández. Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941)

miércoles, 21 de mayo de 2008

En la estancia


La estancia esta aún muy vacia, q dificil es llenarla y decorarla...


Canción última

Pintada, no vacia
pintada esta mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresara del llanto
a donde fue llevada
con su desierta mesa,
con su ruidosa cama.
Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su enorme enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.

Dejadme la esperanza.

Poesia, Miguel Hernadez